Efecto placebo: ¿Realmente hace efecto?

La mente puede tener una influencia muy poderosa sobre el cuerpo y en algunos casos puede ayudar a tu cuerpo a curar. La mente a veces puede engañarte para creer que un falso tratamiento tiene resultados terapéuticos reales, un fenómeno llamado efecto placebo. En algunos casos, los placebo pueden generar una influencia tan grande como para imitar los efectos reales de los tratamientos.

El efecto placebo es mucho más que un pensamiento positivo. Cuando esta respuesta ocurre, mucha gente no tiene ni idea de que ese tratamiento no tiene ningun efecto. Los placebo son utilizados a menudo en investigación médica para ayudar a los profesionales a entender mejor los efectos fisiológicos y psicológicos de los medicamentos.

Para entender más por qué el efecto placebo es importante y por qué es tan poderoso , es esencial conocer cómo funciona. Aquí te contamos todo acerca de este efecto.

Efecto placebo: ¿Realmente hace efecto?

¿Qué es el efecto placebo según la psicología?

Concepto de efecto placebo

El efecto placebo se define como un fenómeno por el cual algunas personas experimentan un beneficio tras la administración de una sustancia inactiva que se percibe como un tratamiento. Esta sustancia, o placebo, no tiene ningún efecto médico conocido. A veces el placebo puede tener forma de pastilla (pastilla de azúcar) o también de inyección (solución salina).

Es importante tener en cuenta que “placebo” y “efecto placebo” son diferentes. El término placebo se refiere a la sustancia inactiva en sí misma, mientras que el termino efecto placebo se refiere a cualquiera de los efectos que provoca tomar una medicina y que no pueden ser atribuidos al tratamiento en sí.

¿Por qué las personas experimentan cambios reales como resultado de tratamientos falsos? Las expectativas de las personas y otros mecanismos psicológicos juegan un papel fundamental, que desarrollaremos más adelante.

En la mayoría de casos, la persona no sabe que el tratamiento que están recibiendo en realidad es placebo, sino que cree que se trata de un medicamento real. El placebo está diseñado para parecerlo, pero sin ningún efecto real para la condición que propone curar.

Los efectos del placebo

Aunque el placebo no contiene un tratamiento real, los investigadores han encontrado que pueden tener efectos tanto físicos como psicológicos. Participantes de grupos placebo muestran cambios en su tasa cardíaca, presión sanguínea, niveles de ansiedad, percepción del dolor, fatiga e incluso actividad cerebral. Estos efectos subrayan el poder del papel cerebral en la salud y el bienestar.

Uno de los efectos más fuertes del placebo es la reducción del dolor. Según varias estimaciones, aproximadamente entre un 30 y un 60% de las personas sienten que su dolor ha disminuido tras tomarse una píldora placebo.

Efecto placebo en la investigación

En la investigación médica, de todas las personas que participan en el estudio a la mitad se le suele dar la medicina real que están probando, y a la otra mitad se les da un placebo. El propósito de esto es determinar la efectividad de ese nuevo tratamiento. Si los participantes que están tomando la medicina real muestran una mejoría significativamente superior a los del grupo de placebo, esto significa que ese fármaco es efectivo. De esta manera se elimina el efecto de las expectativas que se pueden tener por el resultado y que puede afectar a la investigación.

Otra estrategia para controlar este efecto placebo en la investigación se utiliza el método de doble ciego. Esto consiste en que ni los sujetos experimentales ni los investigadores que le proporcionan el tratamiento a esos sujetos saben qué le están administrando, si medicamento o placebo. De esta manera se eliminan los posibles sesgos, por ejemplo, si el investigador sabe que le está dando el placebo es posible que le comunique de forma inconsciente de que eso no le va a hacer ningún efecto, contaminando los datos.

Aunque el efecto placebo no tenga ningún efecto sobre la enfermedad puede tener efectos muy reales sobre cómo se sienten las personas. La fuerza de este efecto depende de muchas cosas:

  • De la naturaleza de la enfermedades
  • Cuánto crea esa persona que el tratamiento funcionará.
  • El tipo de respuesta que el paciente espera ver.
  • El tipo de mensajes positivos que el médico le da acerca de la efectividad del tratamiento.
  • La genética también puede influir en cómo las personas responden a tratamientos placebo.

Según recientes estudios (este y este), algunas personas pueden estar predispuestas genéticamente a responder más a los placebos. Un estudio encontró que las personas con una variante de un gen que promueve altos niveles de dopamina en el cerebro son más propensos al efecto placebo que personas con la versión del gen baja en dopamina. Las personas con la versión del gen de alta dopamina también tienen tener mayor percepción del dolor y búsqueda de recompensa.

En el siguiente vídeo, el psicólogo Alberto Soler nos cuenta en qué consiste este efecto placebo, cuándo se descubre y algunos ejemplos:

Características del efecto placebo

¿Por qué funciona el efecto placebo? Aunque los investigadores saben que el efecto placebo es un efecto real, todavía no se conoce con exactitud cómo y por qué ocurre. Sin embargo la investigación propone algunos factores que contribuyen a explicar este fenómeno.

Respuesta hormonal

Una posible explicación es que tomar el placebo dispara la liberación de endorfinas. Estas tienen una estructura similar a la morfina y otros opiáceos analgésicos, de hecho las endorfinas se denominan opiacéos endógenos (producidos por nuestro cuerpo), y tienen un efecto analgésico en nuestro organismo.

Los investigadores han sido capaz de observar el efecto placebo en acción utilizando escáner cerebral, mostrando las áreas que contienen receptores opiáceos que se activan tanto en grupos placebo como de tratamiento. La Naloxona es una sustancia que bloquea la acción de las endorfinas naturales y de los opiacéos, que al usarla, el efecto placebo de disminuición del dolor se reduce.

Expectativas

Las expectativas juegan un papel muy importante también, ya que el entusiasmo de un médico en relación a un tratamiento va a tener un impacto en cómo el paciente responde. Si un médico se muestra muy positivo acerca de la efectividad de ese tratamiento es más probable que el paciente vea más beneficios al tomarse el fármaco.

Los pensamientos y emociones del paciente provocan cambios físicos en el cerebro o en el cuerpo. El paciente espera sentirse mejor, y lo hace durante algún tiempo. Pero a pesar de que se sienta mejor, eso no significa que la enfermedad o los síntomas de la persona no sean reales.

Las expectativas, buenas o malas, acerca de tratamientos tienen efectos a corto plazo y puede influir en la eficacia de fármacos reales. Muchas personas se sienten mejor tras recibir tratamiento médico. Pero lo opuesto también puede ocurrir, y esto apoya la idea de las expectativas aún más. Por ejemplo, en un estudio, personas con Alzheimer obtuvieron menos alivio para de fármacos para el dolor. Estos pacientes requerían mayores dosis. Es posible que olvidaran que estaban tomando esa medicación o que esta les había funcionado en el pasado. Esto sugiere que las experiencias pasadas juegan un papel en el efecto placebo.

Condicionamiento

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Cuando un estímulo inicialmente neutro, como una pastilla, se asocia por muchas repeticiones a una mejora en algo (por ejemplo a una reducción del dolor), en muchas ocasiones ya sólo el hecho de tomar una pastilla (da igual que esta sea un tratamiento real o no) vamos a sentir esa reducción del dolor. Descubre aquí más acerca del aprendizaje asociativo y del condicionamiento.

En la práctica resulta muy difícil distinguir qué parte del efecto placebo viene por el condicionamiento y cuál por las expectativas. Sin embargo, algunos artículos científicos explican cuándo es posible que ocurra cada uno. Por ejemplo, según esta revisión el condicionamiento se activaría cuando no existe mediación cognitiva, es decir, de forma inconsciente (cuando quizá nadie les ha dicho para qué sirve esa medicación y no saben qué esperar).

De hecho, este estudio ha encontrado, que mientras el efecto de las expectativas no produce cambios en el organismo a nivel hormonal, el efecto del condicionamiento sí provoca ese cambio hormonal.

Bienestar recordado

Algunos creen que los placebo parece que funcionan porque muchas enfermedades mejoran con el tiempo incluso sin tratamiento. Las personas puede que estén cuidando mejor de si mismos, haciendo ejercicio, comiendo de forma más saludable o descansando si están tomando placebo. Las endorfinas naturales pueden aliviar el dolor. Un placebo puede ayudar al cerebro a recordar cómo se estaba antes de los síntomas y promover cambios químicos.

Uso y ejemplos del efecto placebo

Hemos visto que el placebo tiene efectos bastante potentes. De hecho, muchas culturas antiguas dependían de este efecto para tratar la enfermedad. Los chamanes, curanderos y otros hombres y mujeres sabios dependían en parte del efecto placebo para curar a sus pacientes. Es decir, dejando aparte la efectividad o no de sus tratamientos, los pacientes se sentían mejor en parte por la fuerte confianza de que ellos les curarán.

Sin embargo, el efecto placebo no dura mucho, y desde luego no cura. Aunque puede ayudar a reducir algunos síntomas como el dolor, la ansiedad y el insomnio en algunas personas.

Algunos científicos creen que los efectos de muchas medicinas complementarias y terapias alternativas pueden ser simplemente efecto placebo. De hecho, la comunidad científica está de acuerdo en que la homeopatía es efecto placebo puro, al igual que muchas otras terapias pseudocientíficas, como las flores de bach, naturopatía, reiki, por mencionar algunas.

Y además muchos de nosotros seguro que hemos generado el efecto placebo en los niños. Seguro que has visto cómo niños se sienten mejor después de hacerles el “cura sana” o al darles un jarabe falso para la tos o el dolor de tripa. Esto no es más que efecto placebo.

Efecto nocebo: el contrario al efecto placebo

efecto placebo

El efecto nocebo implica que una persona tiene más síntomas o efectos secundarios tras la toma de un placebo. Los investigadores creen que puede ser explicado en parte por el cortisol. Cuando tenemos ansiedad se libera cortisol y nos hace sentir más dolor que una persona que no está ansiosa.

El efecto nocebo puede verse en el cerebro. Estudios de neuroimagen han mostrado que el dolor es más intenso cuando la persona espera sentir más dolor que cuando no.

Según este estudio hay varias cosas que puede determinar quien experimenta el efecto nocebo:

  • Cómo tu médico te habla de los posibles efectos secundarios y los resultados de un tratamiento.
  • La confianza en tu médico
  • Las experiencias pasadas con tratamientos similares.
  • El costo del tratamiento.

Imagina que has estado teniendo dolores de cabeza. El médico te prescribe una pastilla que te tomas cada mañana. Te advierte de que ese fármaco es bastante caro, y que puede tener algunos efectos secundarios, como nausea y mareo. Pero no te dice que en realidad es un placebo.

Te tomas la primera pastilla y en una hora sientes la necesidad de tuñmbarte. Sinetes las nausesas viniendo y que la habitación empieza a dar vueltas un poco. Piensas: “El doctor me avisó de esto”.

En realidad sólo te has tomado una inofensiva pastilla de azúcar, pero lo que te han dicho te ha llevado a esperar unos efectos específicos.

Aunque los placebos pueden afectar a cómo se siente una persona, los estudios sugieren que no tienen un impacto significativo en la enfermedad. De hecho tienen una pequeña influencia en la percepción de nausea y dolor. Si son usados correctamente, los placebo pueden ser útiles en medicina para manejar algunos síntomas, pero no curan.